Las historias de nuestros franquiciados

 

Helen Doron Franquicia Global

Aunque el sistema de Helen Doron Early English se puso de moda en seguida, procedimos con diligencia a la hora de configurar nuestra red de franquicias internacionales - queríamos hacer las cosas bien. Tras extensas investigaciones de mercado realizadas en 1997, se determinó que nuestro producto era de hecho muy adecuado para el negocio de las franquicias a nivel global.

Entrando en un nuevo territorio: Polonia
En la década de los 90, Polonia era un país en estado de transición, y tal vez no era el entorno más estable para los nuevos negocios. Por otra parte, en 1998...




Entrepreneurial Spirit Hits Home: Germany
Armin Ritschny tenía un puesto de gerencia media bien pagado en una gran empresa austriaca de productos electrónicos - así que, ¿por qué dejarlo? "En algún momento en 1998 pensé: Estoy trabajando muy duro para esta empresa, pero no importa cuánto trabaje, ¡nunca será mi propia empresa! Así que empecé a buscar mi propio negocio."...




Las clases de inglés llegan a los pueblecitos árabes: Israel
Mohammed Igbaria - Centro de Enseñanza y Área Franquiciada: Um-El-Fahum, Israel.

"Soy profesor de inglés de profesión y de vocación. Enseño en el sector árabe del sistema de educación pública de Israel. He escrito dos trabajos sobre la enseñanza del inglés como segunda, o incluso cuarta lengua. Me considero un profesor entregado. Pero estaba lejos de estar satisfecho con los resultados que obtenía con los jóvenes de mis clases. A pesar de todos mis esfuerzos, muchos de los niños, desde los de 12 años hasta los que cursaban el último año de colegio, tenían un inglés pobre y decían que no les gustaba el inglés...




Una profesora construye un imperio educativo: Hungría
Ms. Klara Kiss, Nacional de Helen Doron Early English en Hungría.

Crecer en un remanso rural en Hungría significaba disponer de escasas oportunidades, especialmente para una mujer. "Llegar a ser alguien" era un desafío en aquellos tiempos y su única esperanza estaba en una estricta automotivación y mucho estudio. Eso es justo lo que hizo discretamente Klara, y sin nada que se pudiera considerar hoy un apoyo financiero. Pero Klara sí recibió apoyo moral, de un modelo a imitar muy importante para ella, su propia abuela; una mujer que, muy previsora en su día, le inculcó a Klara el gusto por aprender y el estímulo que tanto necesitaba lo largo de los difíciles años de estudio intensivo. Klara obtuvo las licenciaturas en literatura rusa y en literatura inglesa, así como en lingüística.